Categoría: Opinión

  • El discurso de Lula da Silva. Un material de consulta política

    El discurso de Lula da Silva. Un material de consulta política

    Fue un discurso cargado de fe y esperanza, que les imprime confianza y credibilidad a todos los brasileños.

    Por: Alfredo Cruz Polanco (alfredocruzpolanco@gmail.com)

    – SOMOS CIBAO.-En una de las elecciones presidenciales más competitivas y que concitaron la atención de casi todo el mundo político, celebradas en Brasil el pasado domingo 30 de octubre, resultó ganador en la segunda vuelta, aunque por una diferencia porcentual muy pequeña (1.80%), el candidato, ex presidente de la república y líder sindical, Luiz Inácio Lula da Silva sobre su contrincante, el actual presidente Jair Bolsonaro. Lula obtuvo la cantidad de 60,345,999 votos y Bolsonaro 58,206,354, para una diferencia de 2,139,645 votos.

    Luego de que el Tribual Electoral de Brasil declaró como ganador al candidato Lula da Silva, este fue felicitado por la mayoría de los presidentes de los países amigos, incluyendo al de los Estados Unidos. Leyó un discurso de un estadista probado, no improvisado, el cual, sin apasionamiento político, es catalogado de histórico. El mismo debe ser utilizado como un material de consultas para todos los que aspiran a dirigir un determinado país y para toda la clase política.

    Dicho discurso es una cátedra política, pues el presidente electo, con una visión de futuro, partiendo de la realidad que hoy vive ese inmenso país suramericano, consciente que detrás de cada victoria se presentan grandes retos y dificultades que deberá enfrentar de inmediato, de una manera sincera y con mucha humildad, expresó cómo procederá para poder gobernar a un país que recibirá sumido en una gran crisis económica y social, muy dividido política y racialmente; donde se hará necesario la unidad de toda la clase política, económica y de todos los brasileños; de colocar el país por encima de los intereses personales y partidarios, pues siendo Brasil una de las grandes potencias económicas del mundo, que produce alimentos suficientes y muchas riquezas, no puede padecer hambre y tanta pobreza.

    Lula da Silva insistió en la necesidad de establecer la unidad en la diversidad, de utilizar el dialogo y la participación, dejando atrás las pasiones políticas, el odio, el rencor, el egoísmo; que gobernará sin privilegios, exclusión, retaliación ni persecución y para los 215 millones de brasileños, no para el partido ni para la clase política que lo escogió, para así poder combatir el hambre, el desempleo, la insalubridad, la inseguridad social y ciudadana y apoyar a la educación en todos los niveles.

    Hizo mucho hincapié en grandes pilares, como es la familia, que es la espina dorsal de toda sociedad y que hoy está muy desarticulada en ese gigante suramericano; en restablecer la paz ciudadana y la justicia social, cambiando las armas por los libros; en el respeto a los derechos humanos y a la libre expresión de las ideas políticas y religiosas, para poder contribuir con el fortalecimiento de la democracia y con la gobernabilidad deseada; con el rescate de la selva amazónica y la protección al medio ambiente. Fue un discurso cargado de fe y esperanza, que les imprime confianza y credibilidad a todos los brasileños.

    Dentro de una crisis económica global, ese es el estilo de gobernar que el mundo e Hispanoamérica están asumiendo, escogiendo a figuras emblemáticas y paradigmáticas, de ideas liberales y progresistas, que piensan primero en las futuras generaciones y no en las próximas elecciones, representado por Lula da Silva, don Pepe Mujica, en Uruguay; Nelson Mandela, en África del Sur; Andrés Manuel López Obrador, en México; Gustavo Petro, en Colombia; Nayib Bukele en El Salvador, entre otros, los cuales han concebido la integración, la paz y la unidad en sus respectivos países; que no auspicien ni promuevan la violencia, el odio y el rencor.  

    Con el triunfo de Lula da Silva, triunfó la verdad sobre la mentira; la justicia, la razón, la paz contra la violencia; la unidad familiar, la humildad contra la arrogancia y la prepotencia; la igualdad contra la discriminación social y racial; la esperanza y la perseverancia versus la falta de fe. En fin, en Brasil triunfó la dignidad humana.

    El autor es Contador Público Autoriza

    Máster en Relaciones Internacionales

    Ex diputado al Congreso Nacional

  • “CAPACIDAD DE ASOMBRO”

    “CAPACIDAD DE ASOMBRO”

    Por: Luis Federico Santana J.

    REFLEXIÓN FILOSÓFICA.

    – SOMOS CIBAO.-La Vega.-El dominicano se ha acostumbrado a ver tantos delitos, abusos, robos, injusticias, explotación… que ha perdido su capacidad de asombro.

    Al perder su capacidad de asombro, el hombre va echando a un lado su capacidad de pensar y reflexionar. Desde luego, este no es un fenómeno exclusivo de los dominicanos.

    El hombre de hoy, en sentido general, se ha acostumbrado a la facticidad, al realismo, al pragmatismo, a ver cómo los hechos se empujan unos a otros de tal forma que ya todo le es indiferente.

    Ha perdido hasta la capacidad de observar y detenerse ante la realidad que le rodea. Se ha mecanizado y cosificado, vive con el automático puesto todo el tiempo.

    El asombro es uno de los elementos que caracteriza el saber filosófico. Es Aristóteles el primer pensador que se refiere al asombro, aunque su maestro Platón ya había hablado de la admiración.

    El hombre tiene la capacidad de maravillarse, observar, contemplar todo cuando le rodea y, al tratar de buscar respuesta a todo eso que le rodea, surge el pensar filosófico.

    Un recorrido por la historia del pensamiento permite identificar diferentes cuestiones que, tradicionalmente, han inquietado al ser humano y lo han conducido a la búsqueda de respuestas explicativas.

    Dentro de estas cuestiones que han inquietado al hombre en la antigüedad se encuentran la libertad, el alma, el sentido de la vida, el conocimiento, los valores, entre otros.

    Hastiado por la densidad de la realidad actual, el hombre, en lugar de pensar, se dedica a reproducir lo que hacen los otros, sin evaluar la pertinencia de eso que replica. Vive como si ya todas las respuestas hubieran sido dadas.

    Urge que volvamos la mirada a Aristóteles para desempolvar esa admiración y capacidad de asombro que dio origen a la filosofía porque, si no pensamos, estamos desperdiciando esa capacidad reflexiva que tiene nuestro cerebro.

    Sencillamente, parece que se pone de manifiesto esa sentencia tan auténtica dictada por el escritor Víctor Hugo: “Hay personas que existen sin vivir.” Y así es porque, el vivir humano, es un vivir reflexivo.

  • La reforma al currículo educativo es urgente

    La reforma al currículo educativo es urgente

    Por: Alfredo Cruz Polanco (alfredocruzpolanco@gmail.com)

    Desde que se aprobó en el año 2013 el tan anhelado 4% del presupuesto nacional para la educación de nuestro país, este solo se ha aplicado para la construcción, rehabilitación y ampliación de escuelas; para la creación de la jornada de la tanda extendida, desayuno escolar, y en gran medida, para el pago de la nómina de empleados y profesores.

    El modelo educativo de la República Dominicana en sus tres niveles: básico (primaria), secundaria y superior, requiere de un cambio urgente de su currículo, ya que se ha vuelto obsoleto y no responde a las necesidades actuales de nuestro país, insertado en un mundo totalmente globalizado y competitivo, pues nos hemos quedado por debajo de la mayoría de los países del área, según los índices de medición de los organismos internacionales, los cuales nos dejan muy mal situados. Nuestros bachilleres, salvo algunas excepciones, egresan casi analfabetos funcionales, pues carecen de los conocimientos e informaciones necesarias para poder insertarse en el mercado laboral.

    Si en verdad queremos ser competitivos a nivel internacional, tenemos que ir implementando y asimilando todo lo que le ha dado resultados en materia educativa a países como Japón, Finlandia, a los denominados “Tigres Asiáticos” (Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán). Algunos de ellos eran mucho más pobres que nosotros, pero hicieron grandes inversiones en la educación, en tecnologías y cambiaron su modelo educativo en sus tres vertientes.

    En esos países, tanto en el nivel básico como secundario, se han eliminado las asignaturas  “rellenos”, y todas aquellas que no aportan valor a los estudiantes; solo se imparten las que verdaderamente generan los conocimientos que están en consonancia con las necesidades del país, tales como: tecnologías, matemáticas financieras, computación, ciencias naturales y sociales, lectura, comercio internacional, idiomas, cultura, moral y ética, ecología, entre otras, en combinación con el sector privado, quien les recomienda las carreras que son de gran interés y que deben ser fortalecidas.

    En nuestro país, el Ministerio de Educación de la República y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, con el apoyo del sector privado, deben analizar también el currículo de cada una de nuestras universidades y adaptarlo a nuestras necesidades. Las carreras universitarias deben ser seleccionadas y orientadas al desarrollo que procura el país. Debemos formar jóvenes emprendedores, no para buscar empleos de mala calidad, sino, para que sean empresarios o profesionales independientes. Las propias universidades deben ser competitivas, pues muy pocas están en el ranking de competencia en América Latina. 

    No pretendemos que se importe el modelo de estos países desarrollados, donde ya existe una cultura de varias décadas, lograda a base de esfuerzos, sacrificios y de fuertes inversiones en la educación, pero sí observar y aplicar algunas acciones que pueden ser adaptadas y aplicadas a nuestra realidad, sobre todo ahora, que hemos establecido relaciones comerciales y diplomáticas con la República Popular de China, la segunda economía y la de mayor población del mundo.

    Para ello debemos ampliar y fortalecer nuestras relaciones comerciales y diplomáticas con esos países, realizar intercambios educativos, culturales y tecnológicos, para observar, ensayar y aplicar aquí sus conocimientos y sus avances en las diferentes áreas, pues si queremos ser competitivos, debemos cambiar urgente, nuestro modelo educativo.

    El autor es Contador Público Autorizado

    Máster en Relaciones Internacionales

    Ex diputado al Congreso Nacional

  • Cierra el mes de la Biblia

    Cierra el mes de la Biblia

    Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

    SOMOS CIBAO.-Santiago.-Cerramos el mes de la Biblia, concluyamos el mes de la Biblia haciendo el propósito de no cerrar la Biblia, haciendo el propósito de seguir leyendo y reflexionando sobre la palabra que hay en ella.

    Siempre repetiré que tenemos tres fuentes de sabiduría. La Fuente bíblica que nos enseña con toda seguridad; las fuentes científicas, qué es el estudio y conocimiento y profundidad de la creación que hizo Dios y la fuente de la historia ,de la experiencia, la historia es maestra de la vida. Por eso nosotros no cerremos esos tres libros, pero ahora queremos recordar de manera especial que no cerremos la Biblia.

    Hay que felicitar a las personas que tienen en sus casas la Biblia abierta para poderla leer y aprender cada día como hemos de tener los ojos abiertos para aprender de las historia y la experiencia y así tenemos sabiduría.

    Hasta la próxima, si Dios usted y yo lo queremos.

  • DIOS SE HACE PRESENTE EN EL ROSTRO DEL OTRO

    DIOS SE HACE PRESENTE EN EL ROSTRO DEL OTRO

    Por: Blanca Ferrera Suero

    – SOMOS CIBAO.-Todas las personas han querido y quieren ver a Dios, aunque sea en el rostro del otro. En el siguiente escrito nos acercaremos al pensamiento reflexivo de la persona humana y de las experiencias que transmite el relato bíblico. Para él el asunto religioso no es algo al margen, sino muy central.

    Enmanuel Levinas, filósofo de la alteridad, asegura que “Dios viene a nuestra mente, a través del rostro del prójimo.” Es decir que Dios se manifiesta en la proximidad de la otra persona. Esta es la experiencia fundamental que llena de sentido toda la existencia humana, a juicio de este pensador.

    La persona humana es un “atisbo de Dios.” La relación con el otro me abre al encuentro con lo trascendente. Y es que la relación con el otro es la experiencia primordial para descubrir al Otro en mayúscula que es Dios.

    En la vida lo primero que se nos revela es el otro, afirma Levinas. La otra es alguien y no algo, es sujeto, no objeto, es persona no cosa. El otro es alguien con dignidad y no con un mero valor de uso. Este es el comienzo de toda relación personal. Este es el inicio de la ética.

    El Dios que viene a la idea en el rostro del otro es trascendente. “Dios no es simplemente el primer otro, sino que es distinto de los otros; otro de otra manera; otro con una alteridad previa a la alteridad de los otros, a la construcción ética del prójimo.

    Para el filósofo francés, de origen judío, Enmanuel Levinas, lo humano comienza realmente, cuando soy capaz de cargar con esta responsabilidad del otro, cuando logro preservar el propio ser y depongo la soberanía del yo, para ser – para el otro.

    El humanismo cristiano, que reconoce en el otro el rostro de Dios, es un humanismo de raíces judías, como lo fue Levinas, que mantiene las relaciones interpersonales en la total trascendencia de Dios.

  • “CONCEPCIONES INADECUADAS DEL HOMBRE HOY”

    “CONCEPCIONES INADECUADAS DEL HOMBRE HOY”

    Por: Karina Almonte García

    Desde la antigüedad, hasta nuestros días, existe una inquietud que procura saber ¿Qué es el hombre? ¿Quién lo creo? ¿Cuál es el propósito para el que fue creado?

    Estos interrogantes han provocado el que muchos estudiosos busquen respuestas a dichos interrogantes, a lo largo del tiempo. Platón concibió que el hombre está formado de cuerpo y el alma, considerando la idea de lo material y lo espiritual como opuestas. Él dice que el cuerpo es mortal y se degrada con el envejecimiento, pero el alma es eterna.

    Los obispos latinoamericanos reunidos en Puebla – México en 1978, se refieren a cuatro visiones sobre el hombre. La primera de estas es la visión científico-técnico, la cual asegura que el hombre es una máquina para producir. En ese sentido se deja de lado su espiritualidad.

    Aquí no se toma en cuenta el que se puede tener vida eterna después de la muerte, sino que circunscribe al hombre a la búsqueda de un mayor desempeño laboral y económico. Para esta visión, el hombre es una pieza más en un sistema rutinario.

    En la segunda visión se denomina Psicologista, se concibe al hombre como un objeto erótico, el cual responde a estímulos. Por eso no tiene libertad. (Cfr. Puebla No.310). En esta visión se pierde la identidad sexual de la persona y se acomoda a su identidad de género (homosexualidad y lesbianismo, buscando la felicidad).

    Cabe destacar, que esta corriente se ha incrementado en los últimos días, tanto así que el hombre ha llegado a dudar de su naturaleza creadora y se ha visto en la obligación de decidir cuáles son sus “gustos o preferencias” sexuales. Esta visión, al igual que la anterior, niega al hombre como un ser trascendente.

    La tercera visión es la Psicopolítica, ésta señala un engranaje a modo de pirámide donde se utilizan a las personas como objetos para una minoría enriquecerse y tomar el dominio de las masas haciendo que las personas que realmente trabajan y se esfuerzan sean cada vez más pobres.

    Finalmente, tenemos la cuarta visión que es la Economicista, que induce al hombre en la producción y el consumo. En esta visión el poder, el tener y el placer son sinónimos de la felicidad humana. Todo, sencillamente para lucrar a las grandes empresas.

    Para concluir, cada día el hombre se aleja de la visión de ser creatura de Dios, hecho a su imagen y semejanza para recrearse en el Todo Poderoso. En lugar de eso el hombre de hoy se deleitarse en sus propios deseos y sus formas de percibir al mundo. El hombre moderno vive de espaldas a su dimensión trascendente.

  • SENSIBILIDAD Y SOLIDARIDAD HUMANA

    SENSIBILIDAD Y SOLIDARIDAD HUMANA

    Por José Elisaul Cruz Núñez

    – SOMOS CIBAO.-El amor a Dios y la sensibilidad humana nos invitan a no ser indiferentes en el sufrimiento de los demás y a no cerrar el corazón al mismo Dios. Como seres cristianos estamos llamados a abrir la puerta a cualquier necesitado y de forma directa reconocer mediante él, el rostro de cristo vivo.

    Mayra Ortiz Franco, en su ensayo ¨El necesitado regreso de la filosofía leviniana¨ presenta la filosofía de Emmanuel Lévinas como un pensamiento que asegura al ser humano como capaz de inspirar para creer en algo más grande para la vida misma, con su propuesta del “Otro”.

    El filósofo lituano de origen judío, Enmanuel Levinas, sostiene en su tesis, que la ética es la filosofía primera y expresa que, ¨La individualidad que valoramos tanto hoy en día parece ser algo totalmente inútil.

    En esta idea de ser únicos nos hemos olvidado de la existencia del otro. Incluso valdría la pena compararlo con el significado de “compasión.” En alemán compasiónen es “Mitleid, igual a “sufrir con.” En otras palabras, sufrir con el otro, sufrir juntos¨.

    En ese aspecto, todo ser humano debe tener una clara convicción de lo que significa crucificar nuestro ego, el re – ligarnos, el rendirnos a los rostros y a la compasión. Todo lo anterior no significa perdernos, sino encontrarnos verdaderamente.

    Es sumamente admirable cómo cristo, un hombre que sufrió y perdió tanto a manos de las atrocidades del “Otro” todavía decida elegir, día tras día, vivir su filosofía del amor a los demás.
    En otro orden, es importante recordar que el rostro para Levinas va más allá de lo físico, llegando a una responsabilidad inmediata, una apelación, una orden para nuestro “Yo” de estar al servicio de ese rostro.

    En definitiva, fundamentado la filosofía de Levinas y reflexionando el tema, entiendo que Dios nos llama a olvidarnos del ser y tener presente en el hacer. Las acciones o buenas obras que realizamos a diario con el hambriento, el encarcelado, el enfermo, el sediento, con el compañero y con todo el necesitado, es la verdadera aparición del rostro de Dios en cada uno de ellos y en sus situaciones.

  • SECULARIZACIÓN, SECULARISMO Y PERSONA HUMANA HOY

    SECULARIZACIÓN, SECULARISMO Y PERSONA HUMANA HOY

    Por Miguel Ángel Lebrón Santos

    – SOMOS CIBAO.-En este importante escrito se plantea algunos modos de concebir a la persona humana en la actualidad. Para hablar de este tema se hace urgente referir el fenómeno de la secularización en nuestro tiempo.

    La palabra “secularización” viene del vocablo latino saeculum que en principio significaba “siglo”. En el latín de la Iglesia también significaba “mundo” en contraposición a la “Iglesia”. Así, cuando un religioso o religiosa salían de su congregación pasaban de la Iglesia al mundo.

    Otra definición de secularización es el paso de algo o alguien de una esfera religiosa a una civil o no teológica. También significa el paso de algo o alguien que estaba bajo el ámbito de una doctrina religiosa a la estructura secular, laical o mundanal.

    En el año 1648 fue cuando se utilizó por primera vez la palabra secularización y ello fue para designar la transferencia de los bienes de la Iglesia a manos de personas o estamentos gubernamentales fuera de la Iglesia.

    Se puede definir la secularización como el proceso por el cual diversos ámbitos de la vida social son separados de la primacía que la Iglesia tenía sobre ellos y la sociedad pluralista, diferenciada en su dominio propio.

    Sin embargo, el grado de secularización de las costumbres y los valores va más lento que el social e institucional pero aún así, el mundo entero está en un acelerado e indudable proceso de secularización.

    La secularización corre un grave peligro si no respeta la dignidad de la persona y absolutiza o se rinde ante los avances científicos y tecnológicos. Corre el peligro también de no ir más allá de eliminar una falsa imagen de Dios. De esta forma destruye el sentido de lo último y de la trascendencia de la vida.

    Con estas importantes informaciones sobre distintos modos de definir la persona humana, podemos decir que la secularización en sí no es un peligro para la persona, lo malo es cuando se llega al secularismo, el cual implica una degradación de la persona y de la misma secularización.

    Luego de estas aclaraciones sobre la persona humana, secularismo y secularización; podemos abordar y criticar las diferentes concepciones del hombre.

  • ACTITUD RELIGIOSA

    ACTITUD RELIGIOSA

    Por: Ana María Taveras

    SOMOS CIBAO.-El sentimiento religioso no es ni la vida religiosa ni la creencia, pues en personas que no tienen vida religiosa, subyace un sentimiento religioso y viceversa.

    En el catolicismo, por ejemplo, hay que diferenciar entre los bautizados y los que practican y confiesan la fe católica.

    El sentimiento religioso es la necesidad afectiva de estar ligado a algo distinto de uno mismo.

    La experiencia humana no se reduce a lo que se percibe y verifica a través de los sentidos. Tampoco está limitada a lo que capta la conciencia propia ni a la lógica o a la razón.

    El símbolo es un signo que transmite un sentido a la persona y la pone en contacto con una realidad de modo alusivo y participativo.

    Se trata de un hecho humano específico que reconoce y acepta una realidad suprema que le da sentido último al mundo, al hombre, a la mujer y a la historia.

    Es una experiencia en la que se descubre un modo diferente de leer lo real. El mundo, entonces, se convierte en numerosos símbolos.

    Hay un conocimiento profundo de que todas las cosas son más de lo que parecen. Todo es símbolo de algo y de alguien. Todo tiene una significación. Los acontecimientos son signos de un camino con Dios y hacia Dios.

    Toda persona tiene una creencia, aunque ésta sea implícita o inconsciente. Pero más bien habría que hablar de acto de creer. Creer es no saber.

    La actitud religiosa es fe y la fe es pensar que algo es verdadero sin estar seguro pues si existieran pruebas de la verdad ya no se creería.

    En toda creencia hay una parte de incertidumbre y de duda.
    De ahí que, no todos los “creyentes” pertenecen a una religión, pero existen también creyentes en una religión que no siempre comparten realmente una fe profunda.

    La fe es más que una simple creencia. Es una especie de apuesta por una verdad, pero una verdad que, más que elegida por la persona, lo coge o escoge a él. La fe es adhesión, compromiso.

    La fe no es algo de su propiedad sino compartida con una comunidad de fieles, aunque para cada uno esa fe tenga una historia, un matiz, un acento personal.

  • “SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS”

    “SÉ IMPECABLE CON TUS PALABRAS”


    Por: Luis Federico Santana J.

    – SOMOS CIBAO.-Hay que ser impecable en las palabras, recomienda el doctor Miguel Ángel Ruiz Macías en su libro “Los Cuatro Acuerdos” en el cual recoge la sabiduría tolteca.

    Hay que recordar que los toltecas constituyeron un pueblo nómada en México, que también incluía a los antepasados de los chichimecas. Estos indígenas conquistaron la ciudad de Teotihuacán en el año 750 después de Cristo.

    Los Cuatro Acuerdos es un libro lleno de sabiduría sobre el equilibrio personal. Ofrece un conjunto de recomendaciones que ayudan a lograr una vida plena.

    Dice el doctor Ruiz que poner en práctica estos cuatro acuerdos ayuda a que tu vida cambie y se convierta en una vida saludable y satisfactoria.

    Esta reflexión recoge, de forma resumida, las recomendaciones del primero de los acuerdos, que se titula “Sé impecable en las palabras”

    Asegura el doctor Ruiz que lo que sale de la boca de la persona lo define. Eres lo que dices y la forma en que lo dices. En ese sentido hay que ser cuidadoso al hablar.

    Las palabras, además, no pueden ser promesas vacías, tiradas al aire con ligereza. Es necesario que quien habla honre sus palabras. Quien no honra sus palabras, no se está honrando a sí mismo.

    No honrar la palabra dicha es igual a no amarse a sí mismo. Lo correcto entonces, es ser coherente entre lo que se es, lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace.

    Honrar la palabra, que es honrarse a sí mismo, lleva la persona a la autenticidad. La persona auténtica, se hace respetable ante los demás y ante sí mismo.

    Examinemos nuestra vida a la luz de este primer acuerdo, así estaremos listos para la lectura y meditar los otros tres acuerdos, los cuales serán dados a conocer en otros puntos de reflexión.